Escuchar a tu público
Leer lo que tus clientes dicen, preguntan y no dicen, para decidir mejor.
Tus clientes te están diciendo, todo el tiempo, qué necesitan. Lo hacen en los mensajes que te mandan, en las preguntas que repiten, en las reseñas y también en lo que no compran. La escucha activa consiste en prestarle atención a eso antes de inventar nada.
Dónde están las respuestas
- Los mensajes de WhatsApp y Instagram: ¿qué te preguntan una y otra vez?
- Las reseñas, tuyas y de la competencia: ¿qué elogian y de qué se quejan?
- Las objeciones antes de comprar: "es caro", "no sé si me sirve", "tengo que pensarlo".
- Los comentarios y respuestas a tus publicaciones.
- Las búsquedas que hace la gente para encontrarte.
Las preguntas repetidas son tu mejor contenido
Si diez personas te preguntan lo mismo, hay diez más que se lo preguntan y no te escriben. Respondelo en tu web, en una publicación o en una sección de preguntas frecuentes. Ahorrás tiempo y generás confianza.
Usá sus palabras
Cuando un cliente describe su problema, usa un lenguaje distinto al tuyo. Vos decís "solución integral", él dice "quiero que me lo dejen andando". Escribir con las palabras del cliente hace que se sienta entendido, y además es lo que va a tipear en el buscador.
Escuchar también es preguntar
Después de entregar un trabajo, preguntá qué fue lo mejor, qué se podía mejorar y cómo te encontraron. Tres preguntas simples que, anotadas durante unos meses, te muestran patrones muy claros.
Cómo empezar esta semana
- Armá una lista con las 10 preguntas que más recibís.
- Anotá las palabras exactas que usan tus clientes.
- Respondé las 3 más frecuentes en tu web o en tus redes.
- Revisá en un mes qué cambió en las consultas.
Si querés que tu web responda las dudas reales de tus clientes y no solo hable de vos, lo armamos juntos.
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